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viernes, 1 de febrero de 2013

« Hitchcock »

Hitchcock (Alfred Hitchcock and the Making of 'Psycho')
2012 

Director Sacha Gervasi

Guión J.J. McLaughlin y
 S. Rebello

Libro Stephen Rebello

Música Danny Elfman

Fotografía Jeff Cronenweth

Duración 98 minutos

Reparto
Anthony Hopkins, Helen Mirren, Scarlett Johansson, James D'Arcy, Jessica Biel, Toni Collette, Danny Huston

  
En la cima de su carrera como director, Alfred Hitchcock decide filmar una película de terror aparentemente de baja categoría. Ningún estudio apoya el proyecto, así que Hitchcock decide financiarlo él mismo y rodarla con un equipo barato de TV. El resultado fue un fenómeno internacional y una de las películas más famosas e influyentes de la historia.

  
 

Interesante película sobre cómo Alfred Hitchcock, teniendo en contra a todos, logró crear una de las mejores películas de su carrera y del cine en general. 

Se trata de una película con aires de telefilm que hará las delicias de los cinéfilos y de los admiradores del director inglés. Una película de cine sobre cine.
 
 
Me he encontrado con un Anthony Hopkins (El silencio de los corderos, 1991) brillante dando vida a Hich. Físicamente muy bien caracterizado y a la hora de interpretar, modulando la voz y los gestos en una imitación perfecta del maestro del suspense. Los seguidores de Hich, conocemos su particular forma de hablar, como buen inglés, vocalizando cada palabra y hablando con esa lentitud tan característica y llena de sarcasmo.

 
 
Dándole una réplica perfecta está Helen Mirren (The Queen, 2006), que interpreta a Alma, de soltera Alma Reville, la esposa y colaboradora del director. Este personaje ya no nos es tan familiar, pero sí sabemos que siempre estaba ahí en un segundo plano, a la sombra del director. Sin embargo, aquí se nos muestra como el complemento perfecto de su esposo e incluso como una ayudante totalmente indispensable para él, a la que queda claro que Hicth le debía mucho. Trabajaba colaborando con los guiones, editando y comprobando cada cosa de los rodajes. Se puede decir en este caso aquello que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.

 
La película se centra más en la vida del matrimonio Hitchcock y deja un poco de lado el rodaje de Psicosis (1960), que no todos los todos los trabajos previos a este, como son la financiación, el guión o la elección de los actores.  

Entre los secundarios tenemos a Scarlett Johansson (Match Point, 2005), que da vida a la actriz Janet Leigh y me ha gustado bastante. Al inquietante Anthony Perkins lo interpreta James D’Arcy (El atlas de las nubes, 2012) y Jessica Biel (Un buen partido, 2012) da vida a la actriz Vera Miles. La asistente de Hitch, Peggy Robertson está interpretada por Toni Collette (La boda de Muriel, 1994).

 
 
Guión adaptado de la novela Alfred Hitchcock and the Making of 'Psycho' de Stephen Rebello - que también firma el guión- publicada en 1990. Esta novela ha sido muy alabada por los expertos. 
 

Es imposible no asociar a Hitchcock con la música de Bernard Herrmann, pero por esta vez, y ya que está incluida en la banda sonora, también asociamos al maestro del suspense con esta otra melodía: 'Marcha fúnebre para una marioneta' de Charles Gounod.

 
 

Premios 2012

· Globos de Oro: nominada a mejor actriz drama Helen Mirren

· BAFTA: 2 nominaciones: mejor actriz Helen Mirren y mejor maquillaje y peluquería.

- Oscar: nominada a mejor maquillaje y peluquería.
 
 

miércoles, 27 de abril de 2011

« Falso culpable »

The Wrong Man
1956
Director Alfred Hitchcock
Reparto Henry Fonda, Vera Miles, Anthony Quayle, Harold J. Stone, Nehemiah Persoff, Charles Cooper, Richard Robbins
Duración 105 minutos

Manny es un músico de jazz neoyorkino que vive apaciblemente con su esposa Rose y sus dos hijos pequeños. En su visita a una aseguradora, una empleada le confunde con un ladrón que había robado allí unos días antes y lo denuncia a la policía. A partir de ese momento comienza para él una angustiosa pesadilla: es detenido y acusado de una serie de hurtos perpetrados en el barrio. Lo terrible es que todos los testigos y las pruebas caligráficas corroboran su culpabilidad.


En esta ocasión, la película viene precedida de un prólogo en el que se nos muestra en un plano a contraluz, la silueta de Alfred Hitchcock. El director se dirige a los espectadores para informarnos de que la película que vemos a ver no es una más, que se trata de algo diferente: es una historia verídica aunque llega de circunstancias extrañas que hacen que parezca una historia de ficción más ficticia que las que había hecho hasta entonces.


El tema del falso culpable es algo habitual en Hitchcock pero en este caso lo muestra como un drama, algo poco habitual en él. El drama está por encima del suspense que se genera.

El maestro trabajó junto con los dos guionistas en la investigación de los hechos buscando testigos de los hechos y visitando los diferentes lugares donde se desarrollan los hechos.

El comienzo es poco interesante pero es algo básico para conocer al protagonista, Manny Balestrro, interpretado por Henry Fonda. Se trata de una persona cualquiera, con su familia, su trabajo y los problemas cotidianos de cualquier familia de cualquier ciudad. Nos lo presenta como un buen hombre que se desvive por su familia y que intenta hacer siempre lo correcto.

La vida de Manny da un giro inesperado en el momento en que al ir a pedir un préstamo sobre una póliza de su mujer, las asustadas trabajadoras lo identifican como la persona que anteriormente había robado en la sucursal. La policía se presenta en su casa y lo detienen sin darle explicaciones. Es aquí cuando comienza nuestra angustia. Manny, se sabe inocente y confía en la justicia pero aún así estos lo someten a diferentes procesos y preguntas que él contesta sinceramente. A pesar de ello, lo consideran culpable.

Esto hace que nos planteemos varias preguntas:
¿Son tan fiables los testigos visuales como para apoyase en sus afirmaciones ciegamente o es posible que bajo momentos de tensión la mente nos juegue malas pasadas y nos pueda llevar a una identificación errónea?

Esto es algo que llama la atención. Una persona identifica erróneamente al supuesto atracador y a partir de ahí el resto también lo hace aunque la persona a la que supuestamente atracó ni tan siquiera lo mira…

La segunda parte de la película trata sobre las consecuencias que la identificación de un falso culpable puede tener en la vida de esa persona y en aquellas que lo rodean, que en ese caso en la esposa del protagonista interpretada por Vera Miles.


Aunque no es una de las películas que más gustan de Hitch, tiene una gran baza para que la historia resulte creíble y es el buen trabajo de Henry Fonda, que lleva perfectamente todo peso de la película.

No hay apenas música –aunque el protagonista es músico- ni tampoco el humor característico del director.

A pesar de esto, podemos vivir, llenos de impotencia, esta pesadilla hecha realidad porque lo que más miedo nos puede dar es que... podría pasarnos a nosotros...

 

domingo, 17 de abril de 2011

« Crimen perfecto »

Dial M for Murder
1954

Director Alfred Hitchcock

Reparto Grace Kelly, Ray Milland, Robert Cummings, John Williams, Anthony Dawson, Leo Britt, Patrick Allen, George Leigh

105 minutos

Tony Wendice, un frío y calculador ex tenista profesional, quiere asesinar a su bella esposa Margot, que sospecha que le es infiel, aunque lo que más le interesa es quedarse con su dinero. Para llevar a cabo su plan, chantajea a un antiguo camarada del ejército para que entre en la casa en su ausencia y estrangule a Margot.


Considerada una obra maestra por la destreza en el enfoque del tempo narrativo. Esta es la principal característica de la película. En ella, Hitchcock trabaja con el relieve acentuando para ello los colores. El vestido rojo del personaje feMenino es muy intenso pero a medida que transcurren los hechos, los colores se muestran más apagados en el personaje. El director también realza los volúmenes situando muchos objetos en primera línea de campo delante de los actores acentuando así la profundidad.


Por lo demás, el manejo de la cámara es excepcional. Esta se mueve mostrándonos concretamente todos los detalles que el espectador debe tener en cuenta, como si la cáMara fueran nuestros ojos inspeccionando la estancia. Una estancia cerrada, porque la película se desarrolla básicamente en el salón del apartamento de los protagonistas.



Sin embargo otras veces el plano es más general. Con esto logra mostrarnos cómo sucedieron los hechos, como si nosotros fuéraMos el ojo que todo lo ve, mediante planos en picados que abarcan toda la estancia y siguen el movimiento de los personajes.

Toda esta demostrada Maestría viene acompañada de un guión perfecto para un crimen perfecto rodeado de un suspense psicológico. Todo calculado milimétricamente a la perfección sin dejar ningún cabo suelto... o eso es lo que el asesino espera.

El marido, Ray Milland, cree tenerlo todo bajo control. Es un hombre frío, ambicioso, despechado, calculador, vengativo y meticuloso pero, a pesar de llevar meses organizando el criMen, no tiene en cuenta las probabilidades de las diferentes variantes inesperadas que pueden surgir y que debido a ellas, sus planes no sean como él había estado planeando. Ahí es donde está su fallo… Su crimen es perfecto pero su planteamiento no.




La secuencia del momento del crimen me parece magistral. Grace Kelly en camisón, dirigiéndose, medio dormida, hacia el teléfono al otro lado de la oscura sala de estar, iluminada únicamente por la luz que entra desde la habitación continua mientras el insistente sonido del teléfono nos crispa los nervios. Al otro lado del teléfono su marido esperando, esperando oír que Muere. Es uno de los momentos de más tensión de la película, porque conocemos lo que va a ocurrir en cuanto descuelgue el auricular…

Todos los hechos son analizados por el aMante, Robert Cummings, escritor de novelas de suspense, el inteligente inspector de policía, John Williams, y el propio planificador del asesinato, Ray Milland, que se va dando cuenta de los fallos que ha cometido.


Poco más se puede comentar de esta historia sin desvelar elementos iMportantes. Una vez más, Hitchcock cuenta con Dimitri Tiomkin para la estupenda banda sonora.

Me gusta mucho el título en su versión original, Dial M for Murder, algo que traduciré libremente como Marca M de Muerte.

martes, 5 de abril de 2011

« Yo confieso »

I Confess
1953
Director Alfred Hitchcock
Reparto Montgomery Clift, Anne Baxter, Karl Malden, Brian Aherne, O.E. Hasse, Dolly Haas, Roger Dann, Charles André, Judson Pratt
95 minutos

Un sacerdote escucha la confesión de un criminal. Cuando las circunstancias implican al cura, y las sospechas de la policía recaen sobre él, entonces tendrá que afrontar una espinosa situación: no puede contar lo que sabe; tiene, pues, que encubrir al culpable porque está obligado a respetar el secreto de confesión.

Dicen que a la mayoría de los asesinos les gusta – o les gustaría - vanagloriarse de su crimen y que a otros les gustaría poder contarlo para desahogar. Esto es algo que no pueden hacer con cualquiera por miedo a ser descubiertos, es evidente, pero ¿y si se lo cuentan a alguien que no pueda hablar de ello por motivos morales?

Una vez más Hitchcock, nos muestra el sentimiento de culpa, la necesidad de confesar esa culpa y la figura de un falso culpable. El asesino revela su crimen al sacerdote y a su esposa, convirtiéndolos en cómplices. Pero esta vez, Hitch va más allá.

 

Decide ambientar la acción en Quebec, una ciudad con abundancia de símbolos religiosos. Durante toda la película vemos iglesias, crucifijos y sacerdotes por todas partes. El padre Logan, interpretado por el eternamente atormentado Montgomery Clift, no puede desvelar el secreto de confesión del asesino y ve, impotente, como todas las sospechas caen sobre él. Su única esperanza es que el propio asesino confiese su culpa.


La religión y todos dogmas y valores, contrastan con otros temas explícitos en la película: la pasión reprimida, el sexo y el matrimonio, temas también constantes en Hitchcock.



Con estas bases, el maestro del suspense logra mantenernos atados a la historia del principio al fin, manteniendo la tensión y la sorpresa a buen ritmo.


Gran trabajo para los secundarios. Anne Baxter, cuya primera aparición nos lleva a hacernos muchas preguntas sobre su relación con el padre Logan. Y Karl Malden, el avispado policía encargado del caso.

Importante también la estupenda fotografía llena de luces y sombras y la partitura compuesta por Dimitri Tiomkin, que trabajaría varias veces con Hitchcock (Crimen perfecto, Extraños en un tren, Sólo ante el peligro, El álamo, Gigante...).


martes, 15 de marzo de 2011

« Recuerda »

Spellbound (Recuerda)
1945
Director Alfred Hitchcock
Reparto Ingrid Bergman, Gregory Peck, Leo G. Carroll, Rhonda Fleming
111 minutos

A un sanatorio psiquiátrico llega un joven director, pero con el paso de los días una doctora observa en él un extraño comportamiento relacionado con un misterioso pasado que no consigue recordar.

· Oscar
a la mejor banda sonona (drama o comedia).


Como en todo, en el cine también hay modas y en los años posteriores a la II Guerra Mundia el psicoanálisis de Freud estaba de moda. Era la moda porque en el fondo era la consecuencia de esa contienda.

En Hollywood, siempre en busca de nuevas y atrayentes historias para el gran público, aprovecharon la oportunidad y realizaron un guión basado en la novela The house of Dr. Edwardes de Francis Beeding, que dirigiría el maestro del suspense Alfred Hitchcock.

Pero Hitchcock, no sólo nos da un enfoque sobre los problemas de la mente sino que además la utiliza como crítica de la psiquiatría, mostrándonos que el que un hombre esté loco tiene cura segura si su psiquiatra se enamora de él.

El psicoanálisis es básicamente el estudio de los sueños del paciente. Para mostrarnos estos sueños, Hitchcock confió en Salvador Dalí. Personalmente, como admiradora de Dalí creo que es una elección muy acertada. Nuestros sueños son laberintos rocambolescos de imágenes que muy bien podrían ser parte de alguna obra del artista catalán.

Además quiero destacar la música del genial Miklos Rozca (Ben-Hur, Días sin huella, Perdición, Quo Vadis, etc...), que nos atrapa tanto en la confusa mente del protagonista como en la historia de amor de la que somos testigos.

Y por supuesto, no haría falta que lo mencionara, el maestro aparece en una secuencia de la película. Ya sabemos que estos cameos son su sello personal y lo vamos buscando en cada fotograma. Esta búsqueda por parte del público le produjo un problema al director, ya que pensaba que el público estaba tan pendiente de encontrarlo que no prestaba atención a la trama. Encontró una solución: aparecer en los primeros minutos de la película.

¡Simplemente genial!

Otra película de Alfred Hitchcock en este blog: Rebeca (1940)

lunes, 11 de febrero de 2008

Fotografiando a Hitchcok

No sé qué tiene los clásicos pero, la mayoría de nosotros no nos aburrimos de verlo, de volverlo a ver y de admirarlos. La admiracíón lleva a la imitación y la copia. Por algo será, digo yo, cuando queremos que lo de ahora, se parezca, a veces, a lo de antes.

La revista Vanity Fair, como ya hiciera anteriormente con otros clásicos, ahora, homenajea a Hitchcok, en una serie de fotografías que literalmente copian, o mejor dicho, imitan algunas de sus mejores fotogramas.

Y este es el sorprendente resultado:


Keira Knightley y Jennifer Jason Leigh en Rebeca


Charlize Theron en Crimen perfecto



Jodie Foster en Los pájaros



Renee Zellwegger en Vértigo



Robert Downey Jr. y Gwyneth Paltrow en Atrapa a un ladrón



Javier Bardem y Scarlett Johansson en La ventana indiscreta


domingo, 7 de octubre de 2007

« Rebeca »

Rebeca

Año: 1940
Dirección: Alfred Hitchcock

Intérpretes: Laurence Olivier, Joan Fontaine, Judith Anderson, George Sanders, Gladys Cooper, Nigel Bruce...

Guión: Robert E. Sherwood, Joan Harrison (basado en la novela de Daphne du Maurier)

Música: Franz Waxman
Fotografía: George Barnes
Duración: 130 min.


Una joven contrae matrimonio con un aristócrata y se traslada a vivir a su mansión, Manderley. Sin embargo, ahí continúa presente la sombra de Rebeca, la anterior mujer del millonario, fallecida en extrañas circunstancias.

· Oscar a la mejor película en 1940
· Oscar a la mejor fotografía en blanco y negro

¡Excepcional! ¡Inolvidable!

      Realmente todo gira en torno a una mujer que nunca vemos, que todos tienen en un pedestal y que es incomparable con cualquier otra. Ella es Rebeca, una mujer de la que poco a poco nos van contando cómo era pero que en ningún momento vemos. Esto es lo que la hace única, ya que cada persona que ve la película se la imagina idealizada dentro de los cánones de perfección de cada uno.

      Entonces, la historia se complementa con unas interpretaciones completamente memorables. Quiero destacar a Judith Anderson en el papel de la señora Danvers, el ama de llaves. Un personaje completamente obsesionado con Rebeca, oscuro y lleno odio. Un odio que recae sobre su nueva señora, una temerosa y joven Joan Fontaine, que se encuentra completamente perdida en su nuevo estatus social donde siente que todos la comparan con Rebeca. El trío protagonista se completa con el atormentado Max de Winter, Laurence Oliver, que no consigue olvidar a su primera esposa.

      Bueno, hablo sobre un trío protagonista pero en realidad son cuatro o quizás cinco, si incluyo la gran mansión Manderley.

      Es también destacable George Sanders, que siempre fue un gran actor, y que esta vez es secundario pero muy importante. Y por supuesto, los decorados, la música, la fotografía, el vestuario... ¡todo!

      Con esta magnífica historia de Daphne du Maurier (ver) se le añade el toque de Alfred Hitchcock, logrando así una de las mejores películas de la historia del cine.  
    
      Ahora sólo me queda decir que espero que la disfrutéis como yo.